Oxford

Oxford se localiza a unos 90 kilómetros al noroeste de Londres, en el condado de Oxfordshire. Se le conoce como la “ciudad de las agujas de ensueño”, en referencia a su característica arquitectura gótica. Es, sin lugar a dudas, la ciudad universitaria por excelencia del Reino Unido, y estando allí es imposible abstraerse del ambiente académico.

Cuenta con una población de unos 145.100 habitantes, la mayor parte de ellos estudiantes que en verano dejan paso a los extranjeros que eligen Oxford como destino para estudiar inglés. Se encuentra a tan sólo una hora y media del centro de Londres, lo que favorece que muchos vayan y vuelvan desde la capital todos los días.

Es una ciudad histórica que se caracteriza por su ambiente animado y divertido. Pasear por la ciudad es una buena manera de admirar la maravillosa arquitectura de los famosos edificios de los colegios universitarios, de visitar el gran número de museos y de disfrutar de los numerosos parques y jardines que hay cerca del río

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Al igual que en la mayor parte de Inglaterra, el clima de Oxford es bastante húmedo. Según los registros que se conservan desde el año 1815, no ha habido un solo mes que no haya llovido, aunque sea poco y durante escasos minutos. Estadísticamente, octubre es el mes más lluvioso, marzo es el más seco y enero el más frío. La temperatura en verano sube significativamente, llegando a registrar temperaturas de más de 25 grados que favorecen pasar el día al aire libre.

Los habitantes de Oxford prefieren los meses de primavera, cuando los días comienzan a ser más largos y las temperaturas son menos frías. Cuando hace buen tiempo, es habitual ver a grupos de gente disfrutando del sol en los parques o en eventos deportivos como las famosas regatas o los multitudinarios partidos de fútbol.

Oxford es una ciudad en la que aburrirse resulta prácticamente imposible. Su ambiente joven y divertido se contagia fácilmente. No hay turista que sea indiferente a tan placentera ciudad.

Oxford es una ciudad intimista, sin grandes monumentos ni atracciones turísticas. Sin embargo, el número de extranjeros que la visitan al año se cuentan por millares. Es una ciudad para recorrer sin prisas, sin los agobios que supone tener que cumplir un itinerario de imprescindibles.

Sus característicos colleges están esparcidos por toda la ciudad y resulta divertido adivinar cuál es cuál durante los paseos por las calles. No hay duda de que merece la pena entrar a las bibliotecas y facultades, pero lo mejor es verlos, empaparse de su arquitectura y de su historia. Sin embargo, si prefieres seguir alguna pauta, te recomendamos de visitar:

  • La majestuosa biblioteca Radcliffe Camera, está considerada como uno de los edificios más bonitos de Europa. Diseñada por el arquitecto James Gibbs, su construcción se llevo a cabo entre 1737 y 1749 con el objetivo de albergar la Biblioteca Científica Radcliffe. Posteriormente, pasó a ser la sala de lectura adicional de la Biblioteca Bodleiana.
  • La Torre Carfax, fue construida hace 800 años. Originalmente formaba parte de la Iglesia de San Martin, pero está fue demolida y la torre continuó en pie. Tiene una altura de 23 metros y subir hasta ella ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad.
  • El museo Ashmoleam, alberga la mayor colección de arte egipcio de Inglaterra, mayor incluso que la del Museo Británico. Abre de martes a domingo de 10h a 18h y la entrada es gratuita. Cada sábado de 11h a 12h se hace una visita guiada a cambio de propinas para los voluntarios

En Oxford encontrarás restaurantes en los que podrás degustar la gastronomía tradicional como pasteles de carne o sandwiches de todo tipo, y también locales cuya oferta gastronómica te transportará a cualquier otra parte del mundo.

  • The Rose, conocido por su selección de té y sus postres, concretamente por sus tartas. De diferente estilo es The Brickworks, donde      podrás comer magníficos desayunos y hamburguesas al estilo inglés.
  • The white horse, aquí probarás el mejor “Fish and chips” de toda la ciudad.
  • Strada. Si te va la comida italiana, este es tu restaurante. La carta incluye principalmente platos regionales tradicionales. A menudo son de temporada y siempre utilizan ingredientes muy frescos. Los principales clientes de este restaurante son clientes locales y familias.
  • Café Sojo. Nada de extravagancias, solo cocina japonesa consistente. Está un poco alejado del centro.
  • The Oxford Retreat. Un local encantador y pequeño con un ambiente personal en el que se puede disfrutar de jazz en vivo mientras se come. Si te apetece, reserva una mesa con vista al río.

Oxford es una ciudad pequeña que se puede recorrer fácilmente andando, de esta forma te asegurarás no perderte ninguno de sus rincones. Pero si lo prefieres, te enumeramos otras alternativas para visitar la ciudad universitaria por excelencia del Reino Unido.

Puedes coger un autobús. Es una opción muy popular porque hay paradas en los principales puntos de interés de la ciudad. De esta forma, el transporte se convierte en un trámite rápido y sencillo.

Si estás pensando en coger el auto, olvídalo. Te advertimos que estacionar en el centro puede convertirse en una auténtica odisea en la que invertirás tiempo y esfuerzo y aun así, es probable que tengas que dejar el vehículo lejos del lugar turístico donde quieres ir.

Pero si lo que quieres es mimetizarte con la población, lo mejor es que optes por alquilar una bicicleta. Con ella podrás llegar a todas partes a la vez que haces ejercicio. ¿Qué más se puede pedir?

Si te apetece una experiencia de compra única, este es el sitio ideal. Además de las típicas cadenas de tiendas británicas, el centro de la ciudad también cuenta con un Mercado cubierto, una animada mezcla de pequeños puestos que venden de todo, desde regalos hechos a mano y salchichas Oxford pasando por libros antiguos.

A los amantes de las grandes marcas les encantará el asombroso Bicester Village. Este village de compras tipo outlet de lujo, vende colecciones de más de 130 boutiques de la talla de Alexander McQueen, Burberry y Mulberry con un 60% de descuento durante todo el año.

De día Oxford es una ciudad tranquila pero, cuando se pone el sol, la ciudad cobra vida con animados bares, discotecas y locales de conciertos. Si te gusta la música, te encantará Cowley Road, donde encontrarás O2 Academy. En el centro de la ciudad encontrarás varios de los bares más populares en las calles George Street y Magdalen Street o, si te apetece algo diferente, explora Jericho, un barrio bohemio único.

La ciudad cuenta con una gran oferta de bares y restaurantes para todos los gustos. Desde pubs con más de un siglo hasta locales decorados a la última según dicta la moda. Acá nos tomamos la libertad de enumerar nuestros preferidos:

  • The Grand Café, se sitúa donde antiguamente se ubicó la primera cafetería de Inglaterra, fundada en 1651.
  • The Phoenix Film House, fantásticas películas británicas y cine de todo el mundo.
  • The O2 Academy, disfruta de la música en vivo y de las salas de baile.
  •  The Bridge, una de las mejores discotecas de la ciudad donde podrás bailar al ritmo de la música de todos los estilos.
  •  Albion Beatnik, esta librería ofrece un plan tranquilo al caer la noche: alternar los versos de poesía con un café.
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